Opinión

Mi privilegio en el ciberespacio

El sueño romántico de la libertad de expresión que encarnaron las redes sociales, inicialmente, ha fracasado.
miércoles, 16 de diciembre de 2020 · 15:15

Twitter: @ErickValdepenas

He sido muy afortunado en la vida; los 30 años que tengo me han servido para conocer muchas cosas, ser millennial me ha dado demasiados privilegios. ¡Ojo! mis privilegios no se refieren a tener que cargar las bolsas con palos del Golf y mucho menos un sueldito de 50 mil pesos.

En realidad quiero hablar de mis privilegios digitales, en el 98 visitaba a mi padre en la oficina para poder jugar con su computadora “Solitario” o “Buscaminas” (aunque nunca le entendí); para el 2000 llegó mi primer computadora, en realidad era la computadora con la que jugaba en el 98 en la oficina de Rafa, como todos le decimos.

Me imagino que mi papá estaba inculcándome la idea del reciclaje y para el 2002 me actualizó esa computadora con Buscaminas y Solitario por la que el usaba en el 2000. Recuerdo que me la dio con el Encarta (el Wikipedia de esos años) y mi madre me conseguía tarjetas de AOL para conectarme al internet. Era el inicio y la evolución del internet, en 2002 con 12 años solo usaba mi compu para jugar Pinball (ya tenia Windows 2000). Realmente quien disfrutaba mi computadora era mi tío Alejandro; a sus 30 y pico se dedicaba a usar Napster y descargar música de INXS o The Scorpions.

En esa época el internet era muy lento. El uso de una conexión de acceso telefónico significaba el sacrifico de usar la línea telefónica. Aún así, los usuarios dedicados como Alejandro y yo comenzamos a inundar las primeras salas de chat con discusiones que iban desde teorías de conspiración hasta clubes de fans de películas o grupos musicales. El inicio de la década marcó a Internet como un proyecto para aficionados, ciertamente no como algo que el público en general pudiera usar, o como un dispositivo que pudiera ser usado por el gobierno y las noticias a gran escala.

¿Recuerdan cómo fue su ingreso a las redes sociales?

Para el 2003 todo empezó a cambiar. Con la llegada de conexiones más rápidas, las posibilidades de lo que se podía lograr eran infinitas. Sitios como Myspace o Hi5 capitalizaron por primera vez la cultura juvenil, Lime Wire llego a desaparecer al Napster. Cualquiera que no recuerde al menos uno de esos tres es posible que sea un centennial, pero créanme, Internet fue un lugar divertido. Mi primer red social fue el Messenger, ese lugar donde mandabas zumbidos y agregabas a tus amigos. Mi vida en esa época se basaba en estudiar la secundaria, en entrenar atletismo y por la noches jugar con la computadora.

Cuando estaba en la preparatoria mi mundo en el ciberespacio cambio, recuerdo que andaba conquistando a una compañera con la que pasábamos horas platicando en Messenger. Un día le pregunte el típico “¿Qué haces?” y me contó que estaba abriendo su Hi5, ese momento yo no sabia que era. Tengo plasmado el pensamiento que tuve en ese momento, “creo que es un sistema de audio”, dije. Una semana después entendí que era y empezó mi mundo en el ciberespacio. ¡Y sí! Pase una un oso por no saber qué era el Hi5.

En 2004 Miniclip brindó horas de entretenimiento sin sentido, brindando un mercado en crecimiento para los pequeños desarrolladores mucho antes que la tienda de aplicaciones. Los memes nacieron durante este lapso de la historia de Internet, donde la costumbre de agregar leyendas tontas a las fotos abrió el camino para la parte más vulnerable de la comedia en línea y fuera de línea que prevalece en la actualidad. En un mundo antes de YouTube, el contenido de video estaba agrupado en este sitio web para la diversión de todos. 

Internet comenzó a cambiar sutilmente a partir de 2006. Facebook se lanzó en todo el mundo en febrero de 2006, y ya no es el secreto mejor guardado de la Ivy League de Estados Unidos. Para 2007 ya estaba haciendo mi cuenta de Facebook.

YouTube de repente llenó el mercado de creación de videos que tantos habían estado ansiando desesperadamente en Internet. Hoy es mi proveedor de música y ha sustituido mi uso excesivo de la televisión. Con Twitter siguiéndonos poco después, las redes sociales se convirtieron en la identidad de Internet. 

Junto con el mercado de teléfonos en constante evolución, la creación de contenido y la capacidad de vender y compartir espacios publicitarios se convirtieron en el epicentro de la World Wide Web.

Internet comenzó como un proyecto marginal, inadaptados y bichos raros reunidos en secreto para discutir sus intereses de nicho entre ellos como iguales. Después se convirtió en una herramienta de marketing. Como alguien que ha visto nacer y evolucionar las plataformas de redes sociales, creo que el sueño romántico de la libertad de expresión que encarnaron inicialmente ha fracasado en última instancia. 

Llegaron con el deseo de forjar comunidades globales y compartir conocimientos, pero en algún momento el ciberespacio fue secuestrado, y sabiendo que todos estábamos allí como blancos sentados, los anunciantes acudieron en masa. Quizás sea importante que miremos hacia atrás en ese momento y veamos qué lecciones podemos aprender de sus tres décadas de existencia ... y pensemos aún más detenidamente sobre cómo serán las próximas tres décadas en nuestra existencia tecnológica de la nueva era. ¿La Democracia 2.0? ¿Gobernanza con Inteligencia artificial?

Hoy la gente es criticada por hacer Tik Toks o subir memes; si hacemos una regresión de tiempo, la esencia del internet era divertirnos. Hoy se salió de control y solo nos queda regular el ciber espacio o seremos controlados por la grandes empresas de Melon Park (Facebook), Seattle (Amazon), Mountain View (Google), Palo Alto (Elon Musk) o San Francisco (Uber).

Se han preguntado ¿Cuál será el uso del internet en 30 años...? Es casi imposible imaginarlo. 

 

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