Opinión

Mujeres al poder

martes, 10 de noviembre de 2020 · 17:10

Twitter: @P_Mancebo

En menos de un mes hemos presenciado tres hitos en la participación política de las mujeres, muestras de que la igualdad puede ser sustantiva, que se puede pensar diferente y que necesitamos romper muchos prejuicios y desafiar los cánones del mundo patriarcal.

Jacinda Ardern, reelegida como primera ministra de Nueva Zelanda, ha mostrado al mundo su liderazgo empático, firme, fresco y con pequeñas dosis de populismo. En sus manos está uno de los países con mejor control de la COVID-19, por supuesto que tiene la ventaja de gobernar una isla, pero aún así, ha sido eficiente y contundente. Sin duda, Jacinda Ardern va más allá de la idea de que las mujeres sólo pueden ejercer liderazgo maternal o demasiado duro.

Mientras en los Estados Unidos, se dio la primera elección de una mujer vicepresidenta, de ascendencia negra e india, casada con un caucásico judío, en fin, mucha interseccionalidad. Kamala Harris, se ha convertido en una promesa de nuevo liderazgo.

Kamala Harris tiene un estilo un poco más duro que el de Ardern, probablemente porque en su carrera ha pasado un buen tiempo como fiscal y en lo que ella se autodenomina como una buena policía. Una buena policía, que ha sido cuestionada por su falta de eficacia en otros casos de abuso policial y porque el encarcelamiento en los EEUU en más de la mitad de los casos es para negros y latinos. Pero ella, vino a dar energía y personalidad a la fórmula presidencial.

En tanto vemos que los espacios legislativos ocupados por mujeres alrededor del mundo han crecido, en México se está fraguando una revolución de la representación. Parece que no, pero la legislatura actual (2018-2021) es la que mayor representación femenina ha tenido, con 48% de la curules, mucho más que países nórdicos o que los EEUU y muchos más.

Esta legislatura también publicó el junio de 2019 un decreto para la igualdad, modificando así una serie de artículos para establecer normativamente el cumplimiento del principio de la paridad de género. Esto va más allá de una cuota, está diciéndonos que en todos los espacios institucionales y políticos se debe procurar la participación de hombres y mujeres.

Por tanto, el decreto está en proceso de armonización e implementación, con ello, es que el pleno del INE aprobó los lineamientos para garantizar la paridad en gubernaturas de 2021, eso quiere decir que los 10 partidos con registro tienen que postular al menos siete mujeres en sus 15 candidaturas a gobiernos estatales y con esta fórmula para todos los cargos de elección popular.

Esto pone en crisis a los partidos políticos y el sistema de representación, ¿por qué?, porque no se han visibilizado, formado y respetado los espacios para las mujeres en la política nacional. Es como si las mujeres se les hubieran acabado en las legislaturas, pero no es así.

Un desafío para las mujeres en política es la sororidad, jalar y buscar a otras mujeres para que ocupen el espacio, ¿no estaría bien tener liderazgos frescos como los de Ardern o Alexandria Ocasio-Cortez?

Se necesitan reformas institucionales, sí, pero también cambio cultural y político para que más mujeres ocupen el espacio, ocupar el espacio es mandar el mensaje de que las mujeres podemos ejercer el poder público, llevar agenda y formar Estado.

Son pasitos de bebé, pero se tienen que ir dando para consolidar un cambio político e institucional de largo plazo.

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