El héroe que la gobernadora Claudia Pavlovich dejó ir

lunes, 22 de julio de 2019 · 08:11
Twitter: @JoseUrquijoR  El jueves 6 de diciembre de 2018 a las 6:30 de la mañana una pipa cargada con 2 mil litros de ácido nítrico, peróxido de hidrogeno, silicato de sodio y cloro gas, se quedó sin frenos en una carretera y volcó 4.7 kilómetros antes de llegar a Moctezuma, una comunidad rural ubicada en la sierra norte de Sonora, a unos 170 kilómetros de Hermosillo. Esa madrugada de diciembre del año pasado Moctezuma pudo haber sufrido un desastre ecológico y de salud pública de grandes dimensiones en sus habitantes, si Ramón Sánchez Romero -el conductor de la pipa- no hubiera maniobrado oportunamente para evitar que el vehículo pesado con los químicos mineros se impactara en el centro del pueblo. El accidente le ocasionó quemaduras internas y externas en más del 60% de su cuerpo. Y lo más importante, 26 días después, el 1 de enero de 2019 le costó la vida. Puesto en perspectiva, ese accidente carretero pudo haber sido más que una cifra. La maniobra de Ramón Sánchez Romero se pudo haber convertido en un gran acto de heroísmo que salvó la vida de miles de personas y evitó una tragedia medioambiental y humana.
Sin embargo, para la Gobernadora Claudia Pavlovich y su equipo sólo fue un accidente automovilístico más del que se tuvo registro en ese mes.
Un accidente atendido con las medidas necesarias como cualquier otro. https://twitter.com/vanguardiamx/status/1070966143169384448?s=20 En entrevista con medios locales Rosalía López -la esposa del conductor- compartió una conversación que tuvo con su marido antes de morir: “Le dije: ‘la verdad, ¿no pensaste en tu vida y familia?’. Me contestó: ‘No. Pensé en tanta gente inocente que pudo haber muerto’. Me dijo que se encomendó a Dios, y acostó el camión al momento para que no detonara porque él no sabía lo que llevaba (dentro). Hasta después supimos que eran químicos mezclados”. El seguimiento a las versiones periodísticas que surgieron en esos días relata que, más allá de convertir el hecho en una historia de heroísmo, las autoridades de Sonora responsabilizaron al chofer de la pipa por haberse quedado dormido, contradiciendo al conductor que tenía más de cuatro años de experiencia en ese trabajo. Desde la perspectiva de la comunicación política, erróneamente las autoridades responsabilizaron al héroe y dejaron escapar una gran historia que pudo haber sido parte de la cultura sonorense actual y del legado simbólico de la gobernadora Claudia Pavlovich.

Jesús García, el héroe de Nacozari

Uno de los principales actos de heroísmo ocurridos en Sonora e instalados en la cultura popular como un gran mito, fue el de Jesús García Corona, el héroe de Nacozari. Un maquinista operador de locomotora nacido en Hermosillo que es recordado por dar su vida para salvar al pueblo de Nacozari, Sonora, por lo que se le conoce como El Héroe de Nacozari. El 7 de noviembre de 1907 Jesús García operaba una locomotora que trasladaba en sus furgones cuatro toneladas de dinamita al almacén de la mina en Pilares y Nacozari. Un desperfecto técnico hizo que la locomotora se descontrolara y lo que seguía era un impacto fatal en el pueblo de Nacozari que costaría la vida de todos los habitantes. El joven de 26 años decidió maniobrar y cambiar el destino del impacto para salvar al pueblo de Nacozari. Así fue y hoy es recordado como uno de los más grandes héroes del país. Su hazaña le ha valido que decenas de escuelas, calles y centros deportivos lleven su nombre en Sonora y el resto del país. También se han erigido monumentos en su honor en distintas ciudades de México y se compuso un corrido musical que lleva por nombre “Máquina 501”, en referencia al número de la locomotora.

Elementos del relato y storytelling

Regresando al accidente ocurrido en diciembre del año pasado -donde la pipa volcó cerca de Moctezuma- a través de una correcta estrategia de comunicación política bien operada desde el Gobierno de Claudia Pavlovich, éste se pudo haber convertido en una gran hazaña que representara el nuevo heroísmo de los sonorenses. El hecho tuvo todos los elementos característicos para convertirse en una gran historia que con el tiempo pudo desencadenar en el nuevo mito de heroísmo, pero nadie los identificó. De acuerdo con Virginia García Beaudoux y Orlando D´Adamo, los mensajes elaborados con la técnica de storytelling se caracterizan por presentar una estructura tripartita de inicio, desenlace y final; debe respetarse la ley de causalidad; deben ser historias basadas en hechos concretos; se deben utilizar analogías; plantean conflictos o interrogantes para despertar la curiosidad y generar expectativas en la audiencia; activan emociones, de preferencia positivas como esperanza o alegri?a; incluyen elementos visuales o de fa?cil visualizacio?n para colaborar en la activacio?n de las emociones; suelen aprovechar las tramas ya instaladas en la cultura popular, que son familiares para el ciudadano y no lo obligan a realizar ningu?n esfuerzo adicional de atencio?n ni de pensamiento para comprender la historia. Y lo más importante, deben ser motivadoras e inspirar a actuar. Los autores explican que, desde el punto de vista cognitivo, los seres humanos tendemos a prestar mayor atencio?n, comprender mejor y recordar ma?s la informacio?n y las explica- ciones que tienen formato de narrativa, por la forma en que, desde niños, aprendemos a desarrollarnos a través de los cuentos y la narración de historias. La forma en que los medios de comunicación locales dieron a conocer la historia del accidente en diciembre pasado activó los marcos de referencia de los sonorenses que tenían presentes a Jesús García Corona. La trama de esa nueva historia que se estaba desarrollando era fácilmente identificada con lo que ocurrió en 1907.
Ramón Sánchez Romero podía ser el nuevo héroe en medio de las emociones que activa la época decembrina.

¿Qué debió hacer la gobernadora Claudia Pavlovich?

Primero que nada mostrar empatía. Emitir algún tipo de mensaje que mostrara su preocupación por lo ocurrido y reactivar los marcos de referencia en sus audiencias con el comparativo acto heroico de Jesús García. No lo hizo. Desde el 6 de diciembre hasta la muerte de Ramón, la gobernadora se quedó callada y dejó pasar la oportunidad de construir un nuevo héroe que fortaleciera la narrativa simbólica de su gobierno. Incluso el 10 de enero, nueve días después de la muerte del conductor de la pipa, la gobernadora estuvo en el municipio de Moctezuma entregando apoyos y obras a los habitantes de la comunidad, pero en ningún momento hizo referencia al accidente ocurrido hacía un mes. Menos aún sobre el “acto heróico” que “salvó” a Moctezuma. No estableció el marco narrativo de la historia y si ella no lo hacía, nadie más lo haría por ella. https://twitter.com/uepcsonora/status/1083492244164931584?s=20 En los medios de comunicación, por el contrario, la historia sí generó atención y seguimiento. Periodísticamente, los medios de comunicación narraron la historia detrás del accidente y dieron voz tanto al conductor de la pipa como a su esposa. https://twitter.com/juanczuniga/status/1080491977609687040?s=20 Si desde el principio del suceso se hubieran establecido las bases para construir un nuevo relato inspirador, la gobernadora Pavlovich hoy podría tener un nuevo elemento ancla en el terreno de lo simbólico para dar aire a su Gobierno. Como plantea George Lakoff, hay que recordar que hasta hace algunas de?cadas, se concebi?a a los ciudadanos como seres eminentemente “racionales”, cuyas decisiones estaban guiadas por una estricta lo?gica desapegada de sus emociones. Sin embargo, gracias a los hallazgos de diversos trabajos de investigacio?n hoy sabemos, por el contrario, que los procesos de toma de decisiones son inseparables de los aspectos emocionales, y que el cerebro poli?tico recurre con frecuencia a los heuri?sticos cognitivos y se caracteriza por ser un cerebro mucho más emocional. En la actualidad, cuando existe una profunda desconexión de la ciudadanía con temas políticos y de interés púbico, se vuelve imprescindible regresar a las técnicas que permitan retomar la atención de las audiencias hacia las decisiones públicas. Las técnicas de relato y storytelling permiten abonar en estos objetivos. Emocionando a los ciudadano, haciéndolos sentir parte y logrando que las historias se sientan “en carne propia”, el ejercicio de Gobierno siempre será más llevadero y tendrá mejores resultados de aceptación.

Otras Noticias