En YouTube encontramos cuentas que, dependiendo su contenido, crean nuevos influencers para todas las edades, pero dejando a un lado a los creadores de maquillaje, lifestyle y más, nos topamos con un youtuber bastante peculiar, un reo.
Jem-k, como se hace llamar, está desde hace casi 10 años preso por un robo, “me da vergüenza porque en mi casa me enseñaron valores y yo falté a esos valores”. En sus videos, recomienda a los jóvenes no caer en trampas, ni hacer algo ilícito para que no lleguen a prisión.
Jem-k cuenta con un canal de más de 450 mil suscriptores, más de 35 mil seguidores en Instagram y 251 en Facebook. Sus reproducciones superan las 50 mil visitas.







