En febrero de este año, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio a conocer que las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) habían llevado a cabo una simulación de contratos para operar un desvío millonario de 708. 2 millones de pesos durante las gestiones de Rosario Robles; sin embargo, no se habían revelado más detalles.
De acuerdo con el Reforma, ese dinero, que formaba parte de los mil 900 millones de pesos del erario público y que al parecer no benefició a ninguna de las 76 empresas que presuntamente tenían contratos de prestación de servicios, fueron transferidos -en efectivo- a diez domicilios “a través de una intrincada triangulación de depósitos y mediante el servicio de Tameme, Cometra y Panamericano”, como detalla el diario. Esto, entre diciembre de 2014 y diciembre de 2017.
En la información añaden que “la lluvia de billetes” inició el 23 de mayo de 2014, un par de meses después de que la Sedesol comenzara la simulación de contratos con Radio y Televisión de Hidalgo (RTH); luego, junto con la Sedatu, firmaron contratos con el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SCSI), la Televisora de Hermosillo (Telherm) y la Universidad Politécnica de Quintana Roo (UPQROO).








