Pese a que el voto nulo tiene origen -ideológicamente hablando- en el rechazo de la ciudadanía a los candidatos electorales, hay un mito detrás de esto. Porque, ¿qué sucede cuando un elector deja en blanco o marca dos o más recuadros sin que haya una coalición entre sí -haya sido intencionalmente o por error- su boleta electoral?
Según el Instituto Nacional Electoral (INE), el “voto nulo es aquel expresado por un elector en una boleta que depositó en la urna, sin haber marcado ningún cuadro que contenga el emblema de un Partido Político o cualquier voto emitido en forma distinta a la señalada como voto válido en la Ley”.

De acuerdo con el Cuadernillo de Consulta sobre votos válidos y votos nulos aprobado por el INE, existen tres escenarios jurídicos posibles para este tipo de voto. Según el primer punto, y el más rápido de detallar, ocurriría que cada voto nulo no sería contabilizado en favor de algún candidato.







