Hace un par de días, Melania Trump, antes de que el presidente firmara un decreto para poner fin a su política migratoria, ella ya se había posicionado en contra de esta orden que ha significado la separación de familias de inmigrantes. Según Stephanie Grisham, portavoz de la primera dama, “la señora (Melania) Trump odia ver a los niños separados de sus familias”.
Luego de esto, la primera dama viajó a McAllen, Texas, -en medio de críticas hacia su marido- para visitar un centro de detención de niños inmigrantes que han sido separados de sus padres.
Su portavoz, expresó que “ella apoya la reunificación familiar. Piensa que es importante que los niños se queden con sus familias”. Mientras que el presidente, antes de que se difundiera la noticia de Melanie en McAllen, se refirió a la visita en una rueda de prensa: “Mi esposa está ahí ahora porque estaba preocupada por lo que está pasando. Todos lo estamos”.







