El tenis urbano lleva rato dejando de ser “el par cómodo” para convertirse en una pieza de estilo con peso propio. En México, donde el día se mueve entre trayectos largos, calor y superficies duras, la moda no se separa de la funcionalidad: la silueta importa, pero también importa cómo se siente después de horas de uso. Por eso este año se nota una preferencia clara por modelos que equilibran archivo, comodidad y un guiño contemporáneo.
En 2026, la tendencia no va en una sola dirección. Conviven tres lenguajes que se cruzan en la calle: el retro atlético de suela técnica, el perfil bajo tipo “terrace” que estiliza el look sin esfuerzo y las colaboraciones que empujan formas raras, materiales inesperados y detalles de colección. Esa mezcla explica por qué un outfit sencillo puede cambiar por completo con el par correcto.
Los modelos “de ciudad” que se vuelven rotación fija
Más allá del hype, los pares que realmente se vuelven tendencia en la calle son los que resuelven el día completo. Ahí entran los tenis con estética urbana, pero construcción cómoda: suelas amortiguadas, cortes flexibles y un diseño que permite repetirlos sin que se sientan iguales. En ese terreno, modelos como los tenis Toronto suelen encajar porque se mueven en el punto donde la moda se vuelve utilitaria: un par que puede verse bien en un plan casual, pero también aguantar caminatas largas sin volverse castigo.
Lo que vuelve “tendencia” a un modelo así no es solo la silueta. Es la facilidad con la que combina. Si un tenis funciona con mezclilla, con pants y con pantalón más limpio, entra a rotación. Y cuando entra a rotación, se vuelve parte del estilo personal, que es donde la moda urbana realmente vive.
Tres señales de que un modelo urbano tiene futuro (y no solo momento)
- La silueta no depende de un color específico para verse bien.
- La suela acompaña el paso: ni rígida, ni esponjada sin control.
- El upper no se ve cansado a las pocas puestas (costuras, materiales y forma se sostienen).
Retro running y suelas cómodas: la tendencia más fácil de llevar
Hay algo en los tenis de aire “noventero/dosmilero” que encaja perfecto con la vida urbana actual. Se ven deportivos sin obligarte a vestir deportivo, levantan un outfit básico y, sobre todo, suelen venir con mediasuelas más generosas y hormas pensadas para caminar. Este regreso del retro running se ha consolidado como una de las líneas dominantes del año, impulsado por el gusto por siluetas de archivo y por la necesidad de comodidad real.
En qué fijarte cuando el look es retro, pero el uso es diario
- Base estable (la suela no debe sentirse angosta).
- Corte respirable, porque el calor pasa factura rápido.
- Soporte en talón y mediopié: es lo que evita que el pie “baile” con el paso de las horas.
Perfil bajo, estética limpia y un aire más pulido
Mientras el retro running domina por comodidad, el perfil bajo crece por estética. Este año se nota un gusto marcado por tenis más delgados, con suela contenida y líneas limpias, casi como si fueran un “básico elegante” que no compite con el resto del outfit. Es el tipo de silueta que se lleva bien con pantalones rectos, mezclilla amplia, faldas midi o looks más sobrios donde el calzado no busca gritar, sino afinar.
El encanto del perfil bajo es que cambia la proporción. Alarga visualmente la pierna y hace que el conjunto se vea más ligero. En México, donde el streetwear convive con lo casual relajado, este tipo de tenis se siente fresco: se ve bien con capas, con prendas amplias y con combinaciones simples.

Gorpcore, trail y el gusto por lo funcional
Otra línea fuerte de 2026 es la estética “técnica”: tenis con vibra outdoor, detalles utilitarios, suelas más agresivas y materiales que parecen listos para todo. No necesariamente son pares para montaña; en ciudad se usan por actitud y por desempeño. Amarran perfecto con cargos, chamarras ligeras, mochilas funcionales y un look que prioriza la idea de estar listo para moverse.
En un país con climas cambiantes y calles que no siempre perdonan, la lógica tiene sentido. Una suela con mejor tracción y un upper más resistente pueden ser un acierto si tu día incluye lluvia, transporte público o caminatas largas. La tendencia, en ese caso, es casi una consecuencia: lo funcional se ve bien cuando está bien diseñado.
Colaboraciones: cuando el tenis se vuelve pieza de conversación
En paralelo a lo “ponible”, siguen creciendo las colaboraciones que mezclan moda con deporte y cambian la lectura del sneaker urbano. Este año hay un interés claro por lanzamientos donde el diseño se arriesga: materiales satinados, acabados con textura, formas exageradas o reinterpretaciones de modelos clásicos desde un lente más de moda que de performance.
En ese universo, Nike Ambush se mantiene como un referente porque juega con proporciones y detalles que no se ven en un lanzamiento regular. La lógica de estas piezas no es solo “tener algo distinto”, sino sumar un elemento que cambie el tono del look con poco esfuerzo. Un outfit sencillo puede subir de nivel con un par que tenga presencia, volumen o un detalle reconocible.
Colores, materiales y detalles que están empujando la tendencia
En 2026 se nota un gusto por texturas y acabados que antes se veían más en moda que en calzado deportivo. Materiales satinados, combinaciones con brillo sutil, contrastes entre mate y glossy, y paletas que van del blanco “limpio” a tonos tierra o grises con acento. No es que el color haya reemplazado a la forma; es que ahora se usa para dar profundidad sin volver el tenis un objeto difícil de combinar.
También hay un regreso de lo “clásico bien hecho”: pares blancos de estética nostálgica, tenis tipo cancha con vibra vintage, y modelos que se sienten atemporales, pero con comodidad actual. Esa mezcla es la que vuelve a un modelo verdaderamente urbano: se ve familiar, pero no se siente antiguo.
Lo que está pasando en la calle y por qué se queda
Si hubiera que resumir el año en una idea, sería esta: la tendencia urbana está premiando la versatilidad con intención. Retro running para caminar, perfil bajo para pulir, gorpcore para lo funcional y colaboraciones para quien quiere algo con narrativa. No son “modas sueltas”; son respuestas a cómo se vive la ciudad y a cómo se arma un look real, repetible y cómodo.
Al final, el tenis que marca tendencia no siempre es el más raro ni el más caro. Es el que se integra a tu semana sin obligarte a pensar demasiado, pero te deja verte mejor. Y cuando un modelo logra eso —sea por su silueta, por su comodidad o por cómo dialoga con tu ropa— se vuelve parte de la calle. Ahí es donde la tendencia deja de ser tendencia y se vuelve estilo.
