En la segunda etapa del Festival de Venecia, la reconocida actriz estadounidense Scarlett Johansson fue una de las más esperadas en la sala de prensa, pues causó polémica al interpretar una película de un divorcio justo cuando ella se encontraba en la misma situación en la vida real.
La cinta que Scarlett protagoniza junto con Adam Driver Marriage Story se describió como “magistral” por algunos medios en el festival, asimismo los actores describieron sus experiencias personales sobre el divorcio y el matrimonio.

Johansson confesó que entre los motivos por los que decidió grabar la cinta fue porque sintió que llegó en el momento adecuado, pues cuando se reunió con el director Noah Baumbach estaba pasando por un divorcio con Romain Dauriac en el año 2017.







