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Y se hizo el Heavy Metal: A 50 años del primer disco de Black Sabbath

Fue un viernes pero de 1970 el día en que el cuarteto oriundo de Birmingham haría historia pues a partir de entonces el rock dejaría de ser igual ya que el Heavy Metal nació.

Primer portada del disco Black Sabbath de la banda con el mismo nombre | vía PabloMgal en Twitter

Este 13 febrero se celebra el Día del Heavy, fecha donde la banda liderada por Ozzy Orbourne, Black Sabbath sacó su primer disco y en Gluc.mx te contamos la historia de cómo a partir de un accidente surgió el estruendoso género.

Cuatro jóvenes condenados a la miseria en Birmingham, (Inglaterra) de los 70’s sueñan con una vida mejor. El destino les dio apenas dos días de estudio y 600 libras de presupuesto.

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Pocos habrán apostado a que ese disco cambiaría la historia del rock. Los responsables fueron Tony Iommi (guitarra), Ozzy Osbourne (cantante), Geeze Butler (bajo) y Bill Ward (batería).

Primer portada del disco Black Sabbath de la banda con el mismo nombre | vía PabloMgal en Twitter

EL ACCIDENTE QUE CAMBIÓ EL RUMBO DEL ROCK

Al graduarse del colegio, Tony de 17 años se topó con la inminente realidad de la ciudad, pues para ganar algo de dinero debía conseguir trabajo en una de esas fábricas.

Sin embargo, el británico contemplaba en la música una escotilla de salida para no pasarse toda la vida como un obrero más. Por lo que dedicaba día y noche a perfeccionar su técnica como guitarrista zurdo; influenciado por artistas como Hank Marvin, The Shadows, Eric Clapton, Joe Pass, Wes Montgomery​ y Chuck Berry.

Con el paso del tiempo, Iommi consiguió un contrato para salir de gira con una banda local, por lo que comunicó a su capataz que dejaría el empleo en la fábrica para probar suerte con el rock.

Tony no tenía intenciones de presentarse a su última jornada de trabajo, pero su madre le insistió hasta convencerlo para que cerrara profesionalmente el compromiso. El jefe de Iommi le pidió cubrir al sujeto encargado de la cortadora de metal, una máquina que desconocía del todo, ya que nunca la había operado.

Así que se colocó en posición y comenzó a pasar las placas de metal por debajo de la enorme y pesada prensa, mientras contaba los minutos para terminar con aquel tormento laboral.

De pronto… el intenso y sistemático ruido de la máquina dejó de sonar en la cabeza del guitarrista, sintió los dedos de la mano derecha extremadamente calientes, mientras el color rojo brotaba por todas partes.

“Me pusieron frente a una máquina que corta y dobla metal, yo no tenía idea de cómo manejarla. Desafortunadamente se me atoró la mano y… me la aplasto. Cómo jalé la mano, me desgarró ambos dedos. Quedé devastado”

– Tony Iommi

Luego que los médicos le señalaron que nunca más podría tocar la guitarra de nuevo, Tony cayó en una profunda y letárgica depresión.

El capataz de Iommi acudió a visitarlo para saber cómo iba su recuperación, pero lo que encontró fue a un joven deprimido y enojado con la vida.

El hombre le llevó un vinyl de un guitarrista de origen gitano que había reconfigurado la manera de interpretar el jazz durante la primera mitad del siglo XX.

Lo último que Tony quería en aquel momento era escuchar el virtuosismo de un músico que había logrado conquistar al mundo con una guitarra en las manos.

Sin embargo, su antiguo jefe era demasiado insistente como para irse del lugar con un “no” como respuesta. Así que colocaron el material en el tocadisco y las notas comenzaron a fluir.

“Era una música elegante, atrevida y dulce, aunque veloz en los momentos indicados. Inmediatamente transportaba a los oyentes a un romántico bar parisino de los años 30 o 40”.

Pese a su estado depresivo, Iommi quedó fascinado con la impecable técnica del artista europeo. El capataz detuvo el tocadiscos, lo volteó a ver y le dijo: ese guitarrista toca sólo con dos dedos en la mano izquierda.

Se trataba del increíble Django Reinhardt, quien a los 18 años quedó envuelto en un gran incendio en la caravana donde vivía. En su desesperación por salvar su vida y la de su esposa, el músico perdió movilidad en el lado izquierdo del cuerpo, incluidos los dedos meñique y anular.

Al igual que a Iommi, los médicos le recomendaron olvidarse de la guitarra y buscar otra forma de ganarse la vida. Pero Reinhardt los ignoró por completo y trabajó en un nuevo sistema que le permitiera tocar sólo con dos dedos en el diapasón, pero con la suficiente velocidad en la mano derecha.

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CREAR UN NUEVO SISTEMA TRAE UN NUEVO SONIDO

Fue así como Tony creó sus primer juego de prótesis. Primero fundió unas tapas de botellas de jabón y las colocó sobre los dedos dañados, para luego sujetarlas fuertemente con una capa de cuero.

El experimento fue todo un éxito, pero aún había un problema; las cuerdas de guitarra eran demasiado duras y le provocaban un intenso dolor al pulsarlas.

Iommi se encontró con que las compañías no producían cuerdas más delgadas, por lo que probó con unas de banjo, las cuales eran mucho más ligeras.

Protésis de Tony Iommi | Vía Manual Guittara Eléctrica: biografías

Paso siguiente, redujo la afinación de su guitarra a Do Mayor. Al bajar el tono del instrumento, el músico consiguió un estilo más profundo, oscuro y agresivo.

Sin pensarlo, estaba creando el sonido de ese interminable árbol genealógico conocido como metal.

EL NACIMIENTO DE BLACK SABBATH

Luego de un fugaz paso por Jethro Tull, el cual quedó registrado en el especial televisivo The Rolling Stones Rock And Roll Circus, Iommi regresó a Earth la banda integrada por Geezer Butler en el bajo, Bill Ward en la batería y la peculiar voz de un joven llamado Ozzy Osbourne.

Los músicos tuvieron que cambiar el nombre del grupo, pues una banda mucho más popular se llamaba de la misma manera. Frente al local donde ensayaban, había un viejo cine que exhibía en cartelera la cinta de terror italiana I Tre volti della paura, cuyo título fue traducido al inglés como Black Sabbath.

El misterio que emanaba aquel nombre les encantó, por lo que decidieron adoptarlo como carta de presentación para la banda. Luego se plantearon: si la gente paga por ver películas de terror, probablemente también lo haga por música que asuste.

Días antes de entrar al estudio para grabar su primer disco, Iommi escuchó The Planets, la obra máxima del compositor Gustav Holst. Tony se obsesionó con la secuencia inicial del segmento Mars, The Bringer of War, por lo que trató de imitar el sonido con su guitarra Gibson SG.

Sin saberlo, Tony estaba imitando una técnica musical conocida como el tritono o el acorde del diablo. La cual era mal visto en la Edad Media.

Algunas leyendas mencionan que la Iglesia condenaba a muerte a las personas que tocaran la cuarta aumentada o quinta disminuida. Aunque los expertos señalan que el tritono no estaba realmente prohibido, sino que los músicos preferían evitarlo para no disgustar al público.

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A la par de este descubrimiento, una noche el bajista Geezer Butler leía un libro sobre magia negra hasta que sintió que el sueño lo vencía.

El músico se fue a dormir, pero durante la madrugada un intenso miedo lo despertó de golpe. Al abrir los ojos vio una enorme figura negra con ojos rojos parada al pie de su cama.

Al día siguiente, corrió a contarle lo sucedido a Ozzy Osbourne, quien rápidamente convirtió la historia en la letra para una canción.

La obscura afinación de Iommi, sumada al uso del tritono y la espeluznante letra de Ozzy, crearon un tema sin precedente en la historia del rock.

HABÍAN NACIDO EL SONIDO DEL HEAVY METAL

Finalmente, el disco Black Sabbath y la canción homónima salieron a la venta el viernes 13 de febrero de 1970, fecha que es considerada por varios especialistas como el nacimiento oficial del heavy metal.

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Con información de MNIA, Tiempo y Reporte Indígo.