En cada Inauguración de Juegos Olímpicos, un momento crucial de la ceremonia es el encendido de un pebetero con la llama olímpica y París 2024 no fue la excepción. Aunque el pebetero se apaga el día de la clausura, este fuego es retirado del lugar y desaparece de la vista de los asistentes al evento, así que generalmente no vemos lo que ocurre con él realmente. Hoy podrás descubrir todos los detalles de cómo se maneja.
Cuando los Juegos Olímpicos de París 2024 comenzaron, había mucha curiosidad por saber cómo sería el encendido del pebetero con la llama olímpica, el país europeo sorprendió a todos con un modelo totalmente innovador que incluso se elevó hasta el cielo y pudo ser visto desde muchas partes de la ciudad.
Durante la ceremonia del día de hoy pudimos ver cómo el fuego en el pebetero disminuyó gradualmente y al mismo tiempo el nadador Léon Marchand tomó la llama olímpica para llevarla lejos de las cámaras. Esto simboliza que París concluyó con su labor dentro de los Juegos Olímpicos y ahora esta llama debe ponerse en marcha, para que dentro de 4 años la veamos nuevamente en otro lugar. Dado que después de su retiro del pebetero ya no vemos el fuego, muchos desconocen si se mantiene encendido o se apaga, pero aquí podrás descubrir la verdad.
¿Cuándo se enciende y cuando se apaga la antorcha olímpica?
La llama olímpica se apaga después de la ceremonia de clausura, pero esto no es parte de lo que se muestra frente al público, sino que ocurre de manera privada. Vuelve a encenderse unos meses antes de la inauguración de los siguientes Juegos Olímpicos para comenzar con el recorrido de la antorcha, misma que visita diferentes puntos importantes de la ciudad que será la nueva sede. El propósito de este recorrido es que desde antes de la inauguración oficial la emoción por el siguiente evento deportivo comience a elevarse.

¿Cómo se mantiene encendida la antorcha olímpica?
Según la información oficial, la llama olímpica se inicia en Olimpia, Grecia con el calor del sol y se usa un espejo parabólico para encenderla, esto a menos que las condiciones climáticas no lo permitan. Después de la inauguración de los Juegos Olímpicos, el fuego se mantiene encendido de forma permanente, sin ninguna interrupción. Tanto las antorchas que se utilizan para los recorridos como el pebetero se mantienen encendidos gracias al uso de gas propano, pues una de sus cualidades es que permite una combustión constante, perfecta para ocasiones como estas donde el fuego no debe apagarse.







