El Pan de Muerto es una de las tradiciones que acompaña el día de muertos más esperadas por todos los mexicanos y es que lo tiene todo, es suave, esponjoso, está cubierto de azúcar y tiene esa característica esencia de azahar que lo hace inconfundible, pero para otros países es bastante confuso y no entienden por qué se llama así y qué es.
Al ser una tradición meramente mexicana que rinde tributo a la muerte, el día de muertos es algo difícil de entender para otras culturas que tienen una cosmovisión diferente y a la cuales les parece aterrador que los difuntos regresen a este plano y les parece aún más irreal que preparemos coloridos altares para recibirlos, donde el Pan de Muerto es algo infaltable.
Es justamente esta celebración de la vida y la muerte lo que le da el nombre al Pan de Muerto, pues su figura redonda representa el ciclo de la vida, que está decorada con “huesitos” representando los de los difuntos y una pequeña bola al centro que representa el cráneo, aunque en diferentes zonas del país también se representa un cuerpo humano completo.







