Los tlaxcaltecas fueron uno de los grandes aliados y de los más fieles de Hernán Cortés, incluso se enfrentaron a los mexicas durante la Conquista de Tenochtitlán, para demostrar el apoyo que le brindaban a la corona española. Y vaya que fueron empleados para el beneficio de los españoles, hasta combatieron contra samuráis para seguir ganando poderío. A finales del siglo XVI, tras décadas de conquista, colonización y un asentamiento progresivo del imperio español, la Nueva España buscaba expandir, todavía más, sus territorios en el norte del continente americano.
Enviaron a sus aliados, los tlaxcaltecas, para reforzar sus fundaciones y que se enfrentarán contra los indios nómadas y seminómadas, conocidos como chichimecas. Pero, la cosa no terminó ahí, la obsesión de los españoles por dominar más allá del territorio continental, buscaba la forma en que se estableciera una ruta que le permitiera a España obtener los beneficios del mercado asiático, y es aquí donde entra Filipinas a la historia.
La ruta comercial con Asia ya existía, pero estaba bajo el dominio portugués, obviamente, los españoles querían la suya propia y que fuera más rápida, nada de estar tardando tres años para llevar las especies a Europa. Por ello, la Nueva España armó su expedición con sus guerreros españoles, pero también reforzó a su equipo con una embarcación que partió de lo que actualmente es el estado de Jalisco. Esta flota estaba conformada en su mayoría por indígenas tlaxcaltecas.






