Mokusatsu, la palabra que cambió la historia por error

viernes, 10 de mayo de 2019 · 21:01

Mokusatsu fue una palabra mal empleada que originó un brutal cambio en la historia de los libros de texto.

Kantaro Suzuki fue un militar japonés, nombrado Primer Ministro de aquel país en 1945, que sin esperarlo cambio el rumbo de la historia al pronuncia esta palabra.

Los aliados de la Segunda Guerra Mundial celebraron la conocida Conferencia de Potsdam, en ella incluían el tema del ultimátum a Japón insitandole a rendirse sin condiciones.

Era bien sabido que Suzuki y sus elementos eran partidarios de aceptar las condiciones y acabar con la guerra, de hecho se sabe que en sus planes destacaba gestionar el momento con mucho cuidado y delicadeza, pero ocurrió todo lo contrario.

Cuando le preguntaron a Kantaro Susuki sobre la Conferencia y sus repercusiones en Japón intento ser delicado, por lo que empleo una palabra de la que probablemente se arrepentiría.

Y no por su significado en sí, sino porque era demasiado ambigua.

Tras ser cuestionado sobre las conclusiones de la Coferencia de Potsdam, Susuki declaró que estaba adoptando una posición Mokusatsu.

Lo que generó un problema, pues según The History Channel esta palabra tiene dos significados, por un lado se refiere a "guardar silencio por un momento", mientras que un segundo hace referencia a "ignorar".

Aunque el error no fue la palabra, ni la declaración el Primer Ministro, sino la traducción de la Agencia de Noticias Japonesa que cometió un grave error.

La agencia de información no solo hizo mal en adoptar el segundo significado, sino que tradujo mal las declaraciones de Susuki, refiriendo que Japón ignoraba el ultimátum de Potsdam.

Esa declaración no solo cambió la postura de Japón para los ojos del mundo, provocó que el presidente de Estados Unidos, Harry Truman cambiara su perspectiva y decidiera usar la bomba atómica en contra del país oriental.

Aquel error de interpretación costó la vida de miles de personas al tornarse
hostil para los estadounidenses.

Si ese error histórico se pudo haber evitado pero la historia solo lo ha reconocido como un problema de traducción.