Los perros y el ser humano han convivido desde hace décadas, es por eso que esta interacción hizo que los canes evolucionaran la anatomía de su rostro, en específico un músculo ocular que les permite tener expresiones que nos hacen morir de ternura.
De acuerdo con una investigación de Juliane Kaminski, psicóloga de la Universidad de Portsmouth en Reino Unido los perros desarrollaron una habilidad para entender los gestos.
De acuerdo con su más reciente estudio, Kaminski afirma que en seis cadáveres de perros que fueron donados, encontraron que el músculo elevador del ángulo medial del ojo está mucho más grande y desarrollado que en el de los lobos. En ellos estaba casi ausente.
Los investigadores afirman que estos cambios se dieron gracias a la interacción entre perros y humanos con cientos de años de convivencia. Así que ahora que veas a tu perrito y te haga una cara que no puedas resistir, recuerda que ese gesto le llevó años de evolución.