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¿Por qué no están mal los graffitis del Ángel de la Independencia?

Durante las marchas feministas que hubo en la CDMX la semana pasada, el Ángel de la Independencia se vio afectado por unas pintas o grafittis con aerosol. Dos usuarios de Twitter hicieron hilos para explicar por qué estos actos ‘vandálicos’ no son malos.

El usuario @ssbeltran dio una explicación de estas pintas desde los estudios de la memoria. “Es un acto de vida al monumento y deberíamos hasta celebrarlo”, publicó en su tuit.

Sergio menciona al historiador Pierre Nora, quien tiene dos definiciones: ‘milieux/lieux de mémoire’. La primera es el ambiente real de la memoria, es decir, acciones y performances que incluyen la protesta. Ahí hay gestos, palabras e intercambios.

Por su parte, el lieux, son lugares donde la memoria se recuerda y permanece pero no vive ni se ejercita. Son referencias para que las futuras generaciones creen sus identidades pero no pueden dialogar con el presente tal fácil.

De acuerdo con estas palabras de Sergio, el monumento tapizado de aerosol es una actualización de la memoria que dio pie a la necesidad de tener un enfrentamiento entre el lieux (el Ángel de la Independencia) vs el milieux, la búsqueda de una nueva libertad en el feminismo.

Una interacción del arte

El usuario @SalvadorHurts menciona que el Ángel es una obra artística por su escultura y obra arquitectónica. “El pilar fundamental del arte no se basa en La Belleza© si no en la experiencia estética y la comunicación semiótica”, se lee.

Salvador menciona que para que haya arte debe de haber una interacción con la obra. “El arte es un medio de comunicación, si no hay interacción no hay crítica”, dice.

Interactuar con la obra no solo enriquece la obra, también puede volverse una obra en sí misma. El tuitero afirma que para esto sirve el arte, para comunicar, para mejorar el mundo por medio del discurso y del recurso retórico.