Corea del Sur vive una epidemia de cámaras espías que acechan a las mujeres desde 2013 en baños públicos, subterráneos, plazas comerciales y casi en cualquier lugar público. En 2018, el Gobierno había implementado acciones para contrarrestarlas, como enviar a su personal a inspeccionar cada uno de los 20 mil 554 baños públicos, pero una nueva forma de espionaje se ha descubierto.
En 30 hoteles de 10 ciudades de Corea del Sur se encontraron diminutas cámaras ocultas en televisores, enchufes, paredes e incluso, en los soportes de los secadores de cabello, en al menos 42 habitaciones. Así, sin que nadie lo sospechara, mil 600 huéspedes fueron espiados y transmitidos en directo a través de un sitio de Internet que cobraba una tarifa mensual de 44.95 dólares. De acuerdo con The Huffington Post, esta página con un servidor en el extranjero, alcanzó a recaudar 6 mil 200 dólares (alrededor de 117 mil pesos), desde su creación en noviembre de 2018. Aunque según la BBC, las cámaras fueron instaladas desde el mes de agosto.
Los reportes policiales señalan que no hay indicios que los hoteles, que fueron identificados como moteles y posadas, supieran sobre esta intervención en sus habitaciones.









