En menos de una semana, la Caravana Migrante estuvo sujeta a actos de violencia en Tijuana. El sábado, dos adolescentes hondureños eran asesinados; y para el martes, dos personas sin identificar arrojaban gas lacrimógeno al albergue que hospeda actualmente a unos tres mil migrantes.
El sábado por la noche, cuando tres jóvenes de entre 16 y 17 años caminaban de regreso a su albergue, fueron privados de su libertad por tres sujetos identificados como Esmeralda N, Carlos N y Francisco Javier N, de acuerdo con el sitio Frontera. El asesinato, que de acuerdo con la fiscalía del Estado de Baja California pudo haberse derivado de un intento de asalto, se llevó a cabo en una vecindad: en donde fueron apuñalados y estrangulados.
Mientras estos dos jóvenes eran asesinados, el tercer menor lograría escapar. Según informó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), un grupo de visitadores mantuvo una reunión con este joven, y a través de Twitter, pidió a las autoridades protección para él.









